Vamos a poner el caso de que la UE se harta de Grecia. De que Alemania decide romper la baraja, hasta las narices de un país que mintió para entrar en la UEM, que siguió mintiendo para permanecer en la UEM, que continuó mintiendo para recibir las ayudas de la UE y que nos ha sorprendido a todos con un referendum para aprobar los acuerdos del pasado jueves, quita del 50% incluída.