El problema de los tenedores de las participaciones preferentes que generalmente se llaman “de Bankia” es que en realidad no son acreedores de Bankia, sino que lo son del Banco Financiero y de Ahorros, que es la entidad bancaria resultado de la fusión de siete Cajas de Ahorros y propietaria del 45,54% de Bankia.
En julio del 2010 Caja Madrid, Bancaja y otras cinco Cajas de Ahorros más pequeñas constituyeron lo que se dio por llamar un SIP, para así poder acceder a un préstamo de 4.465 millones de euros del FROB, para lo cual emitieron participaciones preferentes convertibles por ese importe. En enero del 2011 las cajas acordaron la cesión al Banco Financiero y de Ahorros (BFA) de todos sus activos y pasivos. En abril de ese mismo año se decidió crear Bankia y sacarla a Bolsa para lo cual BFA se quedó los activos y pasivos más conflictivos y el resto se segregó a Bankia.